REPORTAJE: MADRID AGONIZA TRAS SIETE MESES DE CRISIS DE BASURAS

REPORTAJE: MADRID AGONIZA TRAS SIETE MESES DE CRISIS DE BASURAS

  • El Ayuntamiento culpa de la situación a los contratos firmados por Ana Botella en 2013

  • El presupuesto de limpieza de los distritos más ricos dobla al de los más pobres

  • La alcaldesa y la concejala de Medio Ambiente, Inés Sabanés, optan por desprivatizar los servicios de limpieza

 

En los siete meses que el gobierno de Manuela Carmena lleva desempeñando su función en el Ayuntamiento de Madrid, los ciudadanos han sido testigos de cómo el volumen de basuras se ha ido acumulando hasta hacerse cada vez más visible y alcanzar unos niveles intolerables de salubridad y convivencia urbanas. Las muestras de insatisfacción por parte de la población de los 21 distritos de la ciudad han venido, cómo no, de la mano de las redes sociales, a través de las cuales, los madrileños han pedido explicaciones a la alcaldesa. Y Manuela las ha dado.

La causa apunta, según la postura oficial, a los contratos licitados por la anterior alcaldesa, Ana Botella, en 2013. Según publicó el diario El País en su versión digital el pasado 14 de enero, en la primavera de 2013 el Ayuntamiento sacó a concurso hasta 36 servicios públicos –incluyendo la limpieza de la ciudad- en un único contrato por valor de 2.317 millones de euros y un periodo de 10 años. Si ya de por sí este valor estaba por debajo de lo que realmente costaban esos servicios por aquel entonces, la competencia entre las empresas por llevarse el concurso provocó que éstas rebajaran aún más el precio, hasta 1.944 millones. Lo que supuso un ahorro de casi 400 millones para las arcas municipales.

Sin embargo, esta reducción en el importe del contrato ha supuesto que las empresas adjudicatarias –Ferrovial, Sacyr, OHL y Obrascón- tengan que realizar el mismo trabajo con menos presupuesto, o lo que es lo mismo: con reducciones de personal. El propio ABC en su versión web recogía el pasado 3 de enero las declaraciones de un vecino de Las Salesas que contaba indignado cómo los equipos de limpieza estaban bajo mínimos; o las de Julián, un trabajador con más de 25 años en el sector que insistía en la necesidad de reforzar el personal en zonas con mayor actividad los fines de semana.

En palabras de Carmena, “la adjudicación se pensó para ahorrar dinero a base de recortes sin atender las necesidades de limpieza”, según publicó el diario.es el pasado 14 de enero. Los contratos no exigían un número mínimo de operarios para garantizar la calidad exigida en el servicio, dejando libertad al empresario para decidir con cuántos empleados realizar el trabajo. Y el 80% del precio que paga la ciudad es fijo, sin estar sujeto a resultados.

No todos los distritos son iguales

A continuación, se indica la repartición del presupuesto entre los 6 lotes que conforman el contrato del servicio de limpieza municipal:

grafico_distritos

Elaboración propia. Fuente: El País.es

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El contrato está dividido en 6 lotes que aúnan los 21 distritos. A la vista del gráfico, queda patente que el Lote 1 es el que recibe más dinero del Ayuntamiento porque incluye la zona centro, la cual, requiere de un servicio exhaustivo debido a la afluencia masiva de ciudadanos y turismo. En contraposición, el lote 6, con los distritos más pobres, recibe hasta la mitad del presupuesto anterior, lo que subraya la desigualdad manifiesta en los recursos destinados a cada barrio.

Desprivatizar la limpieza

Inés Sabanés, concejala de Medio Ambiente y movilidad, ha denunciado esta desigualdad de presupuestos justificando – como efectivamente se comprueba- que a menor dinero invertido, peor es la situación de cada distrito. Pero incluso en aquellos con mayor dotación presupuestaria se han detectado elementos de preocupación que ponen en peligro la imagen y bienestar físico de sus habitantes.

Por ello, la concejala ha iniciado con la colaboración de Manuela Carmena una investigación para recabar pruebas y encontrar una base jurídica que  permita resolver los contratos en caso de que la situación permanezca y no se cumpla con los objetivos establecidos.

No obstante, Sabanés dejó clara su postura en septiembre del pasado año en una carta al ciudadano a través de la web “diario del Ayuntamiento”: el camino es remunicipalizar el servicio. Esto es, “devolver al ciudadano la gestión de los servicios públicos a través de empleos también públicos, sin empresas de servicios como intermediarias”. Sin embargo no explica cómo haría frente el consistorio al gasto que supondría crear una empresa de titularidad pública y mantener a todos esos trabajadores en nómina.

Así mismo indicó que aumentarían el número de efectivos necesarios para conseguir satisfacer las necesidades de la ciudad y rescatar a los trabajadores que todavía están bajo los expedientes de regulación de empleo temporal (ERTE) actuales.

Desde entonces, 500 trabajadores más han vuelto a las calles gracias a las presiones a los contratistas para que realizaran altas nuevas y levantaran los ERTE que pesaban sobre sus plantillas desde hace dos años.

Sin embargo, una nueva polémica ha florecido recientemente: “la limpieza viaria con Manuela Carmena sólo ha mejorado en los distritos sur de Madrid”, recogía el diario 20 Minutos el pasado lunes 19 de enero. Este movimiento vendría a compensar la desigualdad entre distritos indicada anteriormente, según fuentes de UGT y CCOO, con el refuerzo de 120 nuevos efectivos de limpieza en aquellas zonas más desfavorecidas. Pero el cruce de acusaciones está implícito, al reprocharle al gobierno local que zona centro y el norte de Madrid son las grandes desfavorecidas en sus prioridades de refuerzo.

Y bajo esta tónica de ataques y contraataques, que ya es habitual en el mandato de Carmena, nos disponemos a comenzar el octavo mes de crisis de basuras, con notables mejorías, pero todavía con un largo camino por recorrer.


La opinión del autor

Estimado lector, hasta aquí el reportaje. Si te interesa mi humilde opinión, prosigue:

En primer lugar, no soy pro- ni antiCarmena, pero aplaudo la labor de su equipo presionando hasta conseguir nuevas contrataciones y sobre todo la retirada de los ERTE que han puesto en jaque a miles de trabajadores madrileños. Sin embargo, considero demasiado pronto hablar de desprivatizar el servicio sin un debido estudio que permitiera confirmar la viabilidad de crear un servicio público de limpieza y que el Ayuntamiento pudiera afrontar ese gasto. Creo que el camino está en auditar los contratos privados y corregirlos. Para proteger los derechos de los trabajadores no es preciso echarse a la chepa sus nóminas. Basta con promover políticas que protejan sus derechos frente a la patronal. Porque cuando dejas a libertad del empresario elegir el número de trabajadores que se precisan para una tarea, estás dejando al trabajador en sus manos. Porque cuando se permite que una gran empresa utilice en su beneficio un expediente de regulación  de empleo para escatimar indemnizaciones a sus empleados, desvirtuando su cometido original –asegurar la supervivencia de una PYME-, estás dejando a la población vendida. En definitiva: hay que corregir muchos errores y restaurar muchos de los derechos perdidos, pero la política social va más allá del desembolso en materia de ayudas y subvenciones. Hay que respaldar a la clase obrera.

Y un último apunte: al margen de la inversión en limpieza, el comportamiento de los ciudadanos deja mucho que desear a la hora de mantener cuidadas las calles. La basura apilada de forma desorganizada en contenedores y puntos de recogida demuestra la irresponsabilidad en la gestión de nuestros residuos y esto no ayuda a nuestra situación.

2 comentarios en «REPORTAJE: MADRID AGONIZA TRAS SIETE MESES DE CRISIS DE BASURAS»

  1. Un verdadero desastre y una vergüenza lo que pasa en nuestros barrios. Carabanchel también esta en ese “lote 6” de los 36,3€ por habitante al año, o sea, que caminar por mi propia calle es un auténtico asco. Como bien dices en tu opinión, aquí la culpa la tenemos todos, en parte. Porque dejamos que desear como ciudadanía, no somos cívicos ni limpios, y no hay día que pase sin que vea como alguien (por el perrito que saca a pasear, por el papel que tira al suelo o por cualquier otra causa) ensucia la calle y ni se molesta en limpiarla o cuidarla de alguna manera. Hay zonas de mi barrio que es un auténtico vertedero. Pero por supuesto, el lamentable y esperpéntico período de la inefable Ana Botella como alcaldesa también ha contribuido a este descontrol y desastre. Porque no se puede ir privatizando y manejando un tema como el de los servicios de limpieza como lo hizo ella, quien dio sobradas y continuadas muestras de que ni tenía preparación como alcaldesa ni las más mínimas ganas o intenciones de gobernar para todos los madrileños, más allá de los que probablemente ella consideraba “de su clase” o “de su estatus”. En fin, esperemos que con el gobierno de Manuela Carmena se vayan reparando poco a poco todos estos desaguisados y abandonos, de alguna forma u otra, bien mediante auditorías a las empresas poseedoras de esos contratos, bien mediante una desprivatización gradual que pienso que seria positiva y necesaria. En definitiva, esperemos ver pronto los frutos de esas medidas.

    1. Estimado Isaac: el hecho de que hayas comenzado tu alegato poniendo el acento en nuestra falta de urbanidad y haciendo autocrítica, te alaba. Lo gratuito es directamente arremeter contra el bando ideológico contrario, aunque luego, claro está, tú tengas una opinión al respecto a favor o en contra de la gestión actual y de los orígenes de estos males que nos toca sufrir hoy. He intentado ser lo más objetivo posible en este reportaje, consultando diversas fuentes de información para tener los dos lados de la historia, pero sólo he encontrado explicaciones en un lado. Por el otro, sólo quejas. Y aunque es cierto que no puedes fiarte 100% de las fuentes oficiales, mi conocimiento del sector de la contratación pública me permite confirmar tristemente que la versión del Ayuntamiento se corresponde con la realidad de los concursos públicos. No obstante, tal es la crispación que vivimos hoy en día en lo referente a la política, que vi la necesidad de incluir un apartado final con mi visión personal para matizar mi postura y despojar este reportaje de su condición política, aunque es difícil. Mi objetivo con él es aportar una explicación sobre lo que vivimos en los últimos meses y arrojar un poco de luz. Pero por supuesto, cualquier interpretación o aportación es bienvenida. Gracias por comentar.

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