According to my mother has told me repeatedly,,es,I come from a family of nuns and,,es,I was raised in the Roman Catholic Apostolic faith,,es,I was programmed to believe,,es,like pagans to whom Constantine planted a cross instead of his ancient idols,,es,although they were still praying in their mind to the same pagan deity,,es,when you are a child,,es,you are a sponge that absorbs everything,,es,Especially if they sell it to you as a fantastic story that had the celluloid industry behind to magnify the stories,,es, yo vengo de familia de monjas y, por supuesto, fui criado en la fe católica apostólica romana. Fui programado para creer, al igual que los paganos a los que Constantino les plantó una cruz en lugar de sus antiguos ídolos (aunque ellos seguían rezándole en su mente a la misma deidad pagana). Y claro, cuando eres niño, eres una esponja que lo absorbe todo. Máxime si te lo venden como un cuento fantástico que tenía a la industria del celuloide detrás para magnificar los relatos. As a child I loved hearing stories like those of Samson,,es,whose strength lay in his hair,,es,or King Solomon,,es,who was not shaking his eyebrow asking to have a baby split in half,,es,with adolescence and the awakening to the real world,,es,that effervescence is warming up as a result of the questioning that oneself is faced with so many evils and injustices that populate the earth,,es,Then is the irremediable question that sooner or later everyone who knows the idea of God is made,,es, cuya fuerza radicaba en su cabello, o el Rey Salomón, al que no le temblaba la ceja al pedir que partieran a un bebé por la mitad.
Sin embargo, con la adolescencia y el despertar al mundo real, esa efervescencia se va entibiando como fruto del cuestionamiento que uno mismo se hace frente a tantos males e injusticias que pueblan la tierra. Entonces es cuando viene la irremediable pregunta que tarde o temprano todo el que conoce de la idea de Dios se hace: Why does God allow these things,,es,For which,,es,there is this other hackneyed response from the Church,,es,"The ways of God are inscrutable",,es,As if saying that everything is part of God's plan and that we as finite beings can not understand it because it escapes our consciousness,,es,Like when a glass of cava overflows and the liquid cascades around the edges,,es,in agreement,,es,But many of these things are caused by man,,es,Why does God allow such infamies to perpetuate between brothers,,es,The Church responds,,es? Para la cual, existe esta otra respuesta manida de la Iglesia: “los caminos de Dios son inescrutables”. Como diciendo que todo forma parte del plan de Dios y que nosotros como seres finitos no podemos comprenderlo porque escapa a nuestra consciencia. Como cuando se desborda una copa de cava y el líquido cae en cascada por los bordes.
Bueno, de acuerdo. Pero muchas de estas cosas las provoca el hombre, ¿por qué permite Dios que se perpetren tales infamias entre hermanos? La Iglesia responde: "free will",,es,God gave the human being the reason and the capacity to decide,,es,without interfering in their affairs,,es,according to the Bible,,es,the last time he went to punish the man, his hand went out and caused the universal flood,,es,the rainbow of the sky symbolizes the pact of non-interference of our Father in our world,,es,All the life thinking that it was the classic optical phenomenon caused by a beam of light that goes through the film of water,,es,forming the characteristic prism of seven colors,,es. Dios le otorgó al ser humano el raciocinio y la capacidad para decidir, sin interferir en sus asuntos. In fact, según la Biblia, la última vez que se metió para castigar al hombre se le fue la mano y provocó el diluvio universal. Desde entonces, el arco iris del cielo simboliza el pacto de no intromisión de nuestro Padre en nuestro mundo. ¡Toda la vida pensando que se trataba del clásico fenómeno óptico provocado por un haz de luz que atraviesa la película del agua, formando así el característico prisma de siete colores, and it turns out that it is God's signature,,es,seven is a very biblical number,,es,It is understood,,es,God is not allowed to interfere in the events of our lives,,es,What happens with diseases,,es,Or the natural catastrophes that devastate entire villages,,es,Should not God prevent that type of magnoeventos that surpass us as if we were ants at the mercy of the elements,,es,church,,es,"God sends us difficult situations because it is precisely in these bad drinks when we usually remember him.",,es,Although twisted,,es! Por cierto, siete es un número muy bíblico.
Entendido. Dios no tiene permitido interferir en los acontecimientos de nuestras vidas. Pero, ¿qué ocurre con las enfermedades?, ¿o las catástrofes naturales que arrasan pueblos enteros? ¿No debería Dios impedir ese tipo de magnoeventos que nos superan como si fuéramos hormigas a la merced de los elementos? Again, la Iglesia: “Dios nos envía situaciones difíciles porque es precisamente en estos malos tragos cuando solemos acordarnos de él.”
Aunque retorcida, There is no lack of reason for this response,,es,Obviously,,es,I'm not focusing on the idea that a divine being wants to "fuck you" over and over again to put you to the test - although good,,es,One Jacob from the Old Testament ... -,,es,but in the dependence of the human being to go to God whenever he is overcome by a malaise,,es,Among that concrete class of human beings I find myself,,es,as a habit inherited from my Catholic childhood,,es. Obviamente, no me estoy centrando en la idea de que un ser divino te quiera “putear” hasta la saciedad para ponerte a prueba —aunque bueno, un tal Jacob del antiguo Testamento…—, sino en la dependencia del ser humano de acudir a Dios cada vez que se ve superado por un malestar.
Entre esa clase concreta de seres humanos me encuentro yo. Al final, as a consequence of my Catholic childhood, added to my predisposition to believe that there is something beyond the things we see—materialized in the figure of a superior being—, no he podido desprenderme de mi hábito de rezar todas las noches como un diálogo interior con esta supuesta deidad, en caso de que alguien me esté escuchando. Una especie de “por si acaso” basado, yes, en el convencimiento cristalizado de que, en caso de existir Dios, no puedo ser tan prepotente de pensar que es exactamente como me ha enseñado la fe en la que me he criado, since there are other majority confessions -with many ties of union with ours- that have the same chances of hitting,es. O a lo mejor todas se equivocan y Dios es una entidad femenina que aboga por el cultivo del intelecto y por estar en contacto con la naturaleza, en contra de las enseñanzas sectarias y ancladas en el medievo de las instituciones eclesiásticas.
En cualquier caso, en estos diálogos siempre encontré una especie de fortaleza en momentos de trance, cuando lo único que puedes hacer es esperar. The idea of being able to pass your burden to another is, en parte, liberating. Como un niño que le pide ayuda a su papá para que le tranquilice y le eche una mano para salir del atolladero. Pues lo mismo.
Por supuesto no todo eran peticiones, también había agradecimientos por todas las cosas positivas o que habían salido bien en mi vida. Y así funcionaba mi mente: yo era el protagonista de mi historia, y el “prota” nunca puede acabar mal. Por muy negras que se pongan las cosas, siempre hay algo —una intervención divina— que lo salva, even at the last moment,es.
Hasta que un desengaño, provocado por los avatares que ya os he relatado en anteriores posts, donde os contaba cómo había modificado los cimientos sobre los que asentaba mi vida, me instaló en una época de desidia en la que sufrí una revelación: es cierto que yo era el protagonista de mi propia historia; y el de al lado, de la suya; y aquel, de la suya también. En definitiva, me salí de ese “yoísmo” que nos hace pensar “¿por qué a mí, Señor?"To understand that in the world every day everything happens and nothing happens for it,es. Mientras cientos de personas están huyendo de un país en guerra, en otro la gente asiste cómodamente al estreno de su película favorita y es todo un acontecimiento festivo. El del quinto vive apaciblemente su vida, mientras que el del tercero está desvelado porque no puede hacer frente a las deudas y teme por el desahucio. Y la vida sigue.
En ese momento, yo me encontraba buscando trabajo y pensaba “¡madre mía, If this move does not go well with me - I left my stable job behind to change sector - I can see myself very badly,es! Y yo sé que valgo y que puedo ser un buen trabajador, ¡Dios mío, échame una mano y dame una oportunidad!” Es la típica oración que se pronuncia cuando uno toca fondo antes de que se produzca el tan deseado giro de la situación que haga que todo se encarrile. Ese es el egocentrismo al que me refería hace unas líneas: la sensación de legitimidad de que Dios está ahí para impedir que caigas. Pero, entonces, ¿qué pasaba con todos los que se encontraban en la misma situación y también estaban parados? ¿Por qué Dios, entre tantos como yo e incluso con peores problemas en la vida, tendría que fijarse en mi plegaria?
Y entonces lo extrapolé: ¿por qué yo he tenido la suerte de nacer en un país rico donde no me falta de nada y otros se están muriendo de hambre en África o, qué diantres, aquí mismo en España? ¿Por qué yo tengo la suerte de vivir mi condición sexual abiertamente sin discriminaciones profesionales o personales y otros son perseguidos y asesinados por ello?
En ese momento comprendí que darle las gracias a Dios por las cosas buenas en mi vida, por mi vida en sí, era como decir “gracias Dios por ponerme a mí en el bando de los aventajados y vivir en estas buenas condiciones”, y me pareció una idea horrible con la que no podía lidiar. Creo que dar las gracias a la vida por sus dones —la salud, tener un alimento que llevarte a la boca, disfrutar de tus seres queridos, las pequeñas comodidades del día a día— es una actitud muy sana, pero después de esta epifanía aprendí que lo mejor es disociarlo de la idea de Dios. Es decir, doy gracias porque soy afortunado e intento construir un mundo mejor en lo que se refiere a mi alcance. Siendo amable con los que me rodean, generoso con mi tiempo, paciente ante los imprevistos, definitely, viviendo en armonía. Pero es un gracias aséptico, sin más, desprendido del sentimiento religioso. Porque lo contrario sería admitir que Dios lo quiere así. Y si el día de mañana acabo en la indigencia o me sobreviene un cáncer o sabe Dios (nunca mejor dicho) sería hipotéticamente porque él lo ha decidido de ese modo. Y ese planteamiento es demoledor para cualquier fe.
Contra todo pronóstico, sigo rezando. Y os diré que, en mi caso, después de esa oración yo sí tuve mi curva de recuperación y ahora mismo me encuentro en una situación por la que debo esta agradecido. Pero sigo preguntándome, “Dios mío, ¿por qué yo he tenido la suerte de encontrar una vez más la manera de encauzar mi vida y otros por mucho que lo intentan no encuentran la forma?” Reconozco que hay mucho de esfuerzo y de sacrificio en mí que ha decantado la balanza a mi favor, pero ¿cuántas personas trabajadoras no dan con jefes buenos que valoren su tesón?, o ¿cuántos otros tienen un talento maravilloso que nunca verá la luz porque no encontraron su hueco para demostrarlo?
¿Quién decide los que consiguen llegar a la autorrealización y los que no? ¿Quién decide en qué lugar del tablero de la vida te toca jugar? Desafortunadamente Dios no me responde —ya sabéis, no puede interferir— así que, ante la falta de respuesta, prefiero no pensar en ello. Es una tregua que me he planteado para continuar con la relación. Cuando hablo con él en mis diálogos nocturnos me dirijo como dos amigos que se encuentran para tomar algo y pasan por alto una rencilla que está ahí pendiente y que algún día, espero, se resolverá.
