La cadena de Fuencarral estrenó la pasada noche su producto revelación para el verano, “Las Campos”, con un notable éxito de audiencia y un gran nido de polémicas que pusieron contra las cuerdas a sus protagonistas
Mucho se ha hablado en las últimas semanas de “Las Campos”, el nuevo docu-reality creado por “La Fábrica de la Tele” (Sálvame) para Telecinco, el cual, tiene como protagonistas a las dos mediáticas periodistas, Mª Teresa y Terelu Campos. En este espacio podíamos ver por primera vez a madre e hija fuera de los platós y asomarnos a lo que supone su día a día junto a su familia y amigos. Cómo y dónde viven, a qué dedican el tiempo libre, sus miedos, sus preocupaciones, sus sentimientos… en definitiva, nos abrían las puertas de sus vidas para que las conociéramos por dentro. O al menos, eso se suponía.
Nada más concluir el primer episodio −de los dos grabados hasta el momento− comenzó un debate moderado por Carlota Corredera en el que lo primero que se hizo fue sacar a la luz “las supuestas mentiras” mostradas en él. Carmen Borrego, la hija menos televisiva de Mª Teresa, comenzó por desmentir que su madre y su hermana se levantaran de tan buen humor como querían hacer ver en el reportaje: “Mi madre se quejaría al servicio por no haberla despertado antes, en vez de pedir con esa vocecilla que le suban el desayuno. Así no se expresa mi madre”. Pero también había para Terelu. Mila Ximénez alegó que el momento emitido de la entrada de Terelu al programa Sálvame saludando al público era un paripé: “Si coincide con el público, se queja al director diciéndole que le avisen para no entrar con todo el mogollón a la vez”. Y como viene siendo habitual en estos espacios, las dos protagonistas estaban presentes en otra sala escuchando atentamente éstas y otras muchas críticas mientras aguantaban el tipo y una cámara filmaba sus caras de circunstancias.
La más afectada sin duda era Mª Teresa. Su hija Terelu está más acostumbrada al rol de personaje mediático y a protagonizar polémicas. En ese sentido Sálvame es una buena cantera. Pero Mª Teresa es una profesional que lleva más de treinta años en televisión con cientos de horas de programas en directo a sus espaldas, y a estas alturas, no está para estas cosas. Al menos eso parecía dar a entender su cara, la cual, no pasó desapercibida para Mila: “¡Mirad la cara de Mª Teresa, la hemos cagado!”
Con una expresión entre seria y triste, atestiguaba en silencio cómo su hija, sentada a su lado, se defendía de los ataques a los que posteriormente tendrían que hacer frente en plató, ya en torno a la mesa de debate. Durante buena parte de la noche permaneció en su sitio como buena profesional. Acató el compromiso suscrito con el programa que estaba realizando en directo con tal de que la nave llegara a buen puerto (“Show must go on”). Pero en cuanto traspasaron una de sus líneas rojas, la persona se puso por delante del personaje. Fue el momento en que Antonio Rossi, colaborador también de “Qué Tiempo tan feliz”, le preguntó por su opinión acerca de diversas publicaciones que afirmaban que su pareja, Edmundo Arrocet, se estaba aprovechando de ella. “Por ahí no sigas porque no te lo admito. Vas a ensuciar mi relación y me vas a crear un problema. Eso es pura maldad. Con un whatsapp te tapaba la boca”, fueron las palabras con las que la presentadora malagueña cortó de cuajo el hilo argumental.
Lo que en un principio iba a tratarse de un reality inofensivo al estilo de otros que triunfan en televisión, como “Alaska y Mario” o “Las Kardashian” (de hecho Florentino Fernández les llamó “Las Camposhian” en medio del episodio en alusión por su parecido) acabó convirtiéndose en una particular caza de brujas en la que la acusación central fue que Terelu nunca se sacia con la comida. Muy tarde –y puede que sobre la marcha– comprendió Mª Teresa lo mucho que distaba el resultado final con el proyecto ilusionante que suponía hacer un formato desconocido para ella. Aunque Terelu dijo que si el dato de audiencia era bueno, le dolerían menos las críticas. Y la audiencia ha respondido con un maravilloso 18,7% de share. ¿Será esto suficiente para que “Las Campos” se animen a hacer más entregas?
