Pon un corrillo en tu programa

Pon un corrillo en tu programa

En un mercado tan impredecible y cambiante como la televisión en España está claro que no existe una fórmula mágica que garantice el éxito. Sin embargo, en muchos programas con audiencias notables se detecta un gran patrón reconocible: el corrillo.

¿Te suena la imagen de un conjunto de señoras mayores de pueblo sentadas delante de sus hogares pasando las últimas horas de la tarde veraniega? Pues es esa estructura llevada a un plató de televisión. Tan sencillo y tan brillante como aprovechar un hábito inventado antaño.

Pero no sólo se trata de la disposición de los integrantes. Al igual que en los corrillos de calle, el grupo debe estar nutrido de un variopinto elenco de tertulianos, aportando cada uno su propio color a la conversación y contribuyendo a crear un clima en el que afloren sin temor alguno los comentarios más dispares y atrevidos. Incluso un poco temerarios ¿por qué no decirlo? Todo vale con tal de enganchar a la audiencia.

Las claves de un buen corrillo

  • Dan compañía al espectador. Es como si estuvieras sentado entre los integrantes del grupo. Su cháchara te arropa y te hace sentir uno más, como si recibieras invitados en casa. Con este tipo de programas puesto en tu televisor te sientes menos solo.
  • Los tertulianos logran empatizar con los televidentes. Las opiniones espontáneas y sin pasar por taller antes de salir de la boca de los colaboradores se corresponde con las ideas de muchos de los que están en su casas viéndolos. El corrillo permite salirse un poco del esquema y el decoro que exige un medio de comunicación. Pueden aflorar comentarios audaces, demagogos incluso. Y la idea de alguien diciendo lo que piensa sin que le pongan filtros nos aporta una imagen de autenticidad.
  • Espontaneidad y diversión. Por lo dicho, esa aparente ausencia de guión que se va gestando improvisadamente según por donde salgan los colaboradores es propicia a chistes y bromas que engrasan el motor del programa y crean un ambiente más distendido que refuerza la idea de estar entre amigos.
  • La disposición en forma de “u” ofrece una panorámica que dinamiza el ritmo del programa. La cuña –y más en torno a una mesa– es la forma más sencilla de organizar a los interlocutores y situar al espectador. Como el clásico partido de tenis.

Los corrillos más famosos de la televisión

  1. Sálvame

El corrillo que más ha evolucionado y más rienda suelta ha dejado a sus participantes. No sólo por sus opiniones, sino por sus hábitos. Ha sido el primer programa en el que hemos visto a sus colaboradores merendando –las imágenes de Belén Esteban comiendo un bocata de mortadela o Karmele tomando un yogurt quedarán para siempre en nuestra retina–, por no hablar del detalle de los bolsos sobre las mesas reforzando la ilusión de encontrarnos en el salón de casa más que en un plató de televisión. Paz Padilla lo definió una vez como “el antiprograma”. Su método, cuestionable o no, ha dado y sigue dando muchas alegrías a Paolo Vasile, consejero delegado de Telecinco.

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En la imagen, Jorge Javier Vázquez y Belén Esteban, su copresentadora, en el Deluxe. Fuente:www.jorgejaviervazquez.com

  1. Qué tiempo tan feliz

Mª Teresa Campos lleva explotando la estructura del corrillo desde tiempos inmemoriales. En su extinto “Día a día” era la sección estrella, ayudando a popularizar las primeras ediciones del reality Gran Hermano. Y después de tantos años rodeándose de rostros muy populares –como Víctor Sandoval o el mediático Jorge Javier Vázquez– la periodista malagueña se ha vuelto una especialista en el tema. De hecho, en su vuelta a Telecinco centró su actual programa “Qué tiempo tan feliz” en torno al corrillo, eliminando el resto de secciones. Así lo muestran las sillas dispuestas en forma de cuña abierta: a un lado los invitados; a otro los colaboradores y Mª Teresa en el centro para despachar halagos y toques de atención según corresponda.

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Mª Teresa Campos y parte de su equipo en “Qué tiempo tan feliz”. Fuente:República.com

  1. El chiringuito de jugones

No sólo en el mundo del corazón y de las variedades hay corrillos. También en el sector del deporte hay cabida para lo que resulta ser un grupo de “amigotes” que discuten y dan su opinión con comportamientos viscerales y con un sentido del espectáculo que incluye voces y cebos al estilo François Gallardo: su mítico “y si no desmiéntemelo” ha traspasado la televisión para convertirse en una muletilla habitual en “memes” y redes sociales. Al fin y al cabo en esto del fútbol, la línea que separa el entretenimiento del puro deporte es cada vez más fina. Pedrerol lo sabe y ha encontrado su hueco en el late night donde acampa a sus anchas con su equipo sentado en los banquillos. Y por supuesto, “nada de becarios”.

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Pedrerol y sus colaboradores en el plató del “chiringuito de jugones”. Fuente:dailymotion

  1. Zapeando

“Zapeando” aumentó su audiencia cuando pasó a sus colaboradores de estar sentados en sillones a hacerlo en torno a una mesa en semicírculo, lo que demuestra que dicha estructura es más dinámica como se ha indicado. Lo que diferencia a este corrillo de otros es que la responsabilidad es compartida por todos los colaboradores –humoristas y personajes conocidos como Miki Nadal, Ana Morgade o Cristina Pedroche– que se intercambian las sillas, de forma que la configuración de la mesa varía cada tarde. Frank Blanco sobresale como conductor de entre esa jauría que arremete contra él cuando el guión lo requiere. Aunque este verano durante sus vacaciones ocurrió un hecho insólito: cada tarde un colaborador distinto cogió las riendas del programa, por lo que no hubo un sustituto oficial del presentador estrella. Ésta es su estrategia: el equipo funciona en conjunto y parece que la fórmula tiene para rato porque ya van camino de los 600 programas.

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El equipo al completo de Zapeando. Fuente: mizonatv

  1. Amigas y conocidas

“Amigas y conocidas” empezó como una sección en el magazine matinal de TVE cuando Inés Ballester se encargó de sustituir a Mariló Montero durante el verano de 2014. Al llegar septiembre, las mañanas de la 1 volvieron a Mariló salvo por la franja del mediodía. Al público y los responsables de la cadena les había encandilado el corrillo de amigas de Inés Ballester y el espacio continuó de forma independiente. Éste es el ejemplo por antonomasia, y dicho sea de paso, el propio título excluye a los varones dejando claro que la conversación es entre chicas.  Y como estamos entre amigas, pareciera que estamos en confianza ¿verdad? Pues no. Seguimos en un plató de televisión. Algo que le pasó factura a Loles León, excolaboradora que fue invitada a marcharse por llevar un crespón a favor de la huelga de trabajadores de TVE durante la emisión de uno de los programas en diciembre de 2014.

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El club de “Amigas y conocidas” con Mariló de fondo. Fuente:rtve

  1. El programa de Ana Rosa

Ana Rosa acaba de celebrar su décimo aniversario como reina de las mañanas. Su programa, como no podía ser menos, también tiene corrillo. Pero eso sí, un corrillo acorde al glamour que rodea a sus proyectos. En su caso, el salón no es en sentido figurado. Se ha llevado literalmente el salón al plató. Sillones confortables, una escenografía con estanterías, columnas, frisos… hasta el suelo simula ser de tarima. De hecho, en 2011 le regaló uno de sus sofás a Mª Teresa Campos –su antecesora y por un tiempo, rival en esto de las mañanas– durante el proceso de cambio de decorado que sufrió “qué tiempo tan feliz” en su segundo aniversario. El corrillo de Ana Rosa está nutrido fundamentalmente por periodistas que llevan con ella muchos años –como Antonio Rossi y Joaquín Prat Jr.– y otros colaboradores que le han sido fieles, como Alessandro Lequio. Y no olvidemos que la primera colaboración fija de Belén Esteban en televisión fue en este corrillo, gracias a Ana Rosa.

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Ana Rosa y su equipo al completo. Fuente:Vanitatis

2 comentarios en «Pon un corrillo en tu programa»

  1. Fenomenal reportaje aclaratorio (para los profanos como yo) sobre cómo es exactamente esta modalidad de programa, dónde surgió y porqué funciona. De todos estos programas solo veo, y solo a veces, Zapeando, pero sí es verdad que de aquí a un tiempo estos “corrillos” se han convertido en un arma de doble filo. Triunfan gracias a esa “cercanía” que mencionas, y que hace que las y los telespectadores se identifiquen con los contertulios… pero al mismo tiempo y en muchos de ellos se confunde esa cercanía con chabacanería y maneras cuestionables, porque es lo que vende, lo que incendia las redes y lo que crea una polémica que se traduce en un aumento del share. O sea, que me critiquen lo que quieran mientras que la audiencia suba. El pez que se muerde la cola.

    1. Efectivamente, Isaac. A eso me refería con los comentarios demasiado audaces e incluso demagogos, los cuáles, al mismo tiempo son los que conectan más rápidamente con la audiencia. Ya sabes que ir de “llano” funciona muy bien. Pero bueno, no todos los corrillos son iguales. “La sexta noche” es otro corrillo que me he dejado y que, aún compartiendo los cánones mencionados, no se parece en nada al DBT de GH VIP (el cual confieso ver). Gracias por comentar, Isaac.

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