Zootrópolis: la esencia de los animales Disney al servicio del público adulto

Zootrópolis: la esencia de los animales Disney al servicio del público adulto

Cuando se lleva dentro un fan empedernido de la factoría Disney, se cometen locuras. Como la de encerrarse un domingo por la tarde en una sala llena de niños para ver el último estreno del gigante estadounidense. Ahí estábamos, mi acompañante y yo, un par de treintañeros inmersos en lo que parecía una macroguardería en cascada, donde cada paso hacia el asiento incrementaba el sentimiento de no pertenecer a ese lugar, a ese contexto; y en la que la vergüenza –mezclada con un poquito de culpabilidad– por no haber escogido otra película más apropiada, como por ejemplo “El renacido”, de Leonardo DiCaprio, revalorizaba unas discretas butacas pegadas a la pared en el lateral de la sala, que en cualquier otra ocasión hubieran sido una ubicación detestable. Pero en ese momento eran perfectas: como el famoso que llega de incógnito para no ser reconocido, esa posición permitía esconderse de las miradas y ver la película con un cierto aire de soslayo. Con una especie de dignidad contenida, nos sentamos disimuladamente y esperamos que comenzara la película.

A los pocos minutos de comenzar el largometraje, ese pudor de estar sintiendo como si disfrutara comiéndome un potito, desapareció. Sí, era una película de animación. Y sí, era una película con animalitos. Pero el humor para adultos estuvo en el aire durante toda la proyección; de hecho, como suele ocurrir en estos casos, los mejores gags no estaban al alcance de las mentes infantiles.

Zootrópolis rescata la esencia de los animales de los clásicos Disney de antaño, como “Robin Hood”, “Los rescatadores” o “Tod y Toby”, y la fusiona muy acertadamente con un estilo más ácido, donde la ironía y el sarcasmo hacen las delicias de los que ya no somos tan niños, mientras que los más pequeños se deleitan con el diseño de personajes y escenarios.

La animación de Zootrópolis es un festín para la vista, al menos para los que disfrutamos de ambientes coloristas con mucha luz y variedad de contenido. La gran urbe está dividida en varios distritos que conjugan los diferentes ecosistemas del mundo real –tundra, selva y desierto-, y cada uno posee una arquitectura integrada con el paisaje de una forma muy original: tubos de transporte para roedores, funiculares para salvar los abismos y un gran entramado de carreteras forman parte de esta red de infraestructuras que nada tiene que envidiar a la de los humanos.

Pero lo mejor del argumento son los guiños cómicos a base de topicazos: alusiones a la facilidad de procreación de los conejos, la lentitud de los perezosos –que son funcionarios de tráfico– o las artes trileras de los zorros. Y lo bueno es que, por una vez, no pasa nada por abusar de ellos ya que no hacen daño a nadie, pues son ideas basadas en lo que conocemos del mundo animal, el cual, permanece ajeno a este tipo de sornas.

Sin embargo, a través de la figura de sus protagonistas –una conejita pueblerina y un zorro astuto de ciudad–, se nos muestra una historia con valores muy humanos: el antagonismo entre depredadores y presas nos lleva a la reflexión de cómo el mundo presupone y nos encasilla un comportamiento determinado en función de nuestras circunstancias al nacer y del contexto en el que nos hemos criado. Y como buena película Disney, y americana, se nos transmite el mensaje de que con perseverancia, trabajo, y una mentalidad abierta, se puede ser lo que uno se proponga. Un mensaje tal vez muy manido, y muy “naíf”, pero que no está de más en los tiempos de depresión que vivimos. Máxime si es una película con un mayoritario público infantil.

En cuanto a la historia, os dejo que la descubráis en el cine. Pero me ha sorprendido el guión, inteligente y muy completo. Dosifica el tiempo de forma eficiente: empezamos con la infancia de la protagonista –la conejita Judy Hopps, que sueña con ser policía–, asistimos al proceso completo de su cambio, y el desenlace es como a mí me gusta: contando lo que ocurre transcurrido un tiempo después del final. Y lo mejor es que cuando crees que está próxima la resolución, un nuevo giro de los acontecimientos te regala veinte minutos más de diversión.

La guinda del pastel la ponen la capacidad de parodiar otros títulos de sus creadores –como “Frozen” y “Big Hero 6″–, y la banda sonora a manos de Gazelle, la cantante más famosa del lugar a quien le presta su voz Shakira. Entretenimiento blanco para un espectro de público cada vez mayor. Un nuevo éxito que sumar al palmarés de Disney.

5 comentarios en «Zootrópolis: la esencia de los animales Disney al servicio del público adulto»

  1. En principio esta película no me llamaba demasiado la atención (otra película de animación con animales actuando como humanos con chistes y humor de guiños y codazos, y van…), pero ya he leído críticas positivas e incluso algunos me la han recomendado. Tu análisis me ha convencido, y aunque dudo un poco que vaya expresamente a verla al cine (siendo temporada de Oscars ahora hay un montón de películas con las que cumplir), no le perderé la pista y procuraré verla en cuanto pueda. Lo de los gags con el “carácter” de cada animal puede dar mucho juego. Y con su moraleja y todo, pues mejor que mejor. Apuntada queda.

    1. Obviamente hay que ser admirador del género de animación para poder disfrutar a tope de esta película, y yo lo soy, y se nota 🙂 Pero realmente consiguió aumentar las expectativas con las que fui a verla. Acudí por inercia, porque me suelen atraer estas producciones. Y salí más que encantado. Pero cada uno tiene su corazoncito, su humor y su idea sobre lo que debe destacar o no en la historia. Creo que si te la pones en casa no te defraudará, jugarás sobre seguro 🙂 Y como debe ser, lo mejor es dejar la responsabilidad de la sala de cine a las historias que más te motiven. ¡Gracias por escribir!

  2. Desde que la vi anunciada de llamó la atención, pero conforme leo críticas cada vez le tengo más ganas de verla. Espero que las expectativas no sean muy altas y luego me decepcione. Quiero ver, sobre todo, como utilizan el tema de los animales para hacer una crítica social para niños, las pelis de Pixar siempre tienen ese enfoque que te deja pensando varios días y dejan su huella, las de Disney no tanto, así que a ver como lo enfocan.

    Un placer leerte Alberto.

    1. Es cierto que cuando oyes tantas alabanzas de una película las expectativas suben hasta un punto que luego es difícil alcanzar. Ésta podría ser una película Disney más, ya que sigue los patrones de la casa. No creo que se trate una apuesta arriesgada, pues los estudios dominan este género y han tirado mucho de sus armas y clichés de antaño. Lo que ocurre simplemente es que es un buen producto. La animación está cuidada, la historia es muy coral, da mucho juego la fauna animal -aunque hablando con unos amigos echamos en falta algunas especies-, y efectivamente, tiene su moraleja. Y también tiene sus pullitas a la sociedad americana -sutiles, al estilo “the simpsons” de su época dorada- que fueron las que me ganaron. Ojalá la disfrutes lo mismo que lo hice yo. Aunque ir “virgen” a la sala ayuda mucho. ¡Gracias por escribir!

  3. Me ha encantado la frase: “la vergüenza (…) revalorizaba unas discretas butacas pegadas a la pared en el lateral de la sala, que en cualquier otra ocasión hubieran sido una ubicación detestable. Pero en ese momento eran perfectas: como el famoso que llega de incógnito para no ser reconocido, esa posición permitía esconderse de las miradas y ver la película con un cierto aire de soslayo.”
    Me apasiona la forma en la que Disney conjuga la animación con contenido para adultos, como se vio en películas como Up o Wall-e. A parte de recordarnos lecciones de vida, nos permite mantener el niño que todos llevamos dentro. Donde esté una animación de Disney, que se quiten todos los DiCaprio del mundo jejeje.
    Sin desvelar nada, tu artículo proporciona una visión muy integral de la película y anima a verla (di la verdad, ¿Disney te ha pagado por ello?…si no es así, deberían ;D).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *